Alimentos orgánicos, una corriente cada vez más fuerte en Argentina
Alimentos, Orgánico, Tendencias

Alimentos orgánicos, una corriente cada vez más fuerte en Argentina

En los últimos años los alimentos orgánicos se han hecho muy populares, por lo que también aumento el  consumo.  Esto demuestra el interés por un cambio positivo en la alimentación y también evidencia una desconfianza en la seguridad y producción de los alimentos convencionales.
Si bien la producción orgánica parece una nueva moda de consumo, los cultivos orgánicos no son recientes, sino que tienen miles de años.
En principio hay que aclarar que se consideran “orgánicos” aquellos alimentos, en general vegetal y frutas que en ninguna etapa de su producción intervienen fertilizantes, herbicidas o pesticidas químicos, así como tampoco en los suelos donde son cultivados.

Año atrás, con la revolución verde de 1940 que introdujo agroquímicos y el monocultivo en la producción agropecuaria, la técnica orgánica se cambió por la que ahora se conoce como convencional. Hoy hay una vuelta a las formas de cultivo ancestrales. Aunque en la mayoría de los países no hay leyes que regulen el uso de los alimentos orgánicos, existe en Argentina una certificación que acredita que se cumple con los procedimientos reglamentarios y habilitados por el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Alimentaria (Senasa).
La demanda de alimentos orgánicos creció gracias al aumento de información que reconoce que son de mejor calidad, no perjudican la salud, mitigan el cambio ambiental, no contaminan el suelo ni el agua y tienen beneficios sociales, porque dan empleo a pequeños y medianos productores, desincentivando así la migración del campo a la ciudad.  Ejemplos de ese crecimiento a escala mundial  es “Whole Foods Market”, una cadena de supermercados estadounidense que se dedica exclusivamente a la venta de productos orgánicos y que tiene más de 360 locales en Estados Unidos y el Reino Unido; próximamente, abrirá otros diez puntos de venta. Por otro lado, el Reino de Bután, en Asia, se convertirá en 2020 en el primer país que, por ley, sólo producirá alimentos orgánicos.


Miel 2
La Argentina, es el segundo productor de alimentos orgánicos del mundo, después de Australia. Sin embargo, el 99% de lo producido se exporta, principalmente a la Unión Europea y Estados Unidos. Somos reconocidos mundialmente como un tradicional productor y exportador de alimentos. Debido a la amplitud territorial sumada a la  diversidad climática y la fecundidad de los suelos, se puede desarrollar una amplia canasta de productos orgánicos de calidad y en cantidad. Y cuenta, además, con un cuerpo normativo y de certificación reconocido internacionalmente por el nivel de sus exigencias.

Las exportaciones son lideradas por las frutas frescas (manzana, peras y cítricos en orden de importancia) exportadas a Alemania, Holanda, Inglaterra y Francia. Luego figuran los cereales y las oleaginosas (maíz, soja, girasol, lino y girasol aceitero principalmente) destinados a Bélgica y Holanda. En tercer lugar aparecen las hortalizas y legumbres (cebolla, espárrago, ajo y zapallo, aunque también se registran mínimas operaciones con otros productos) orientadas a la unión Europea y a los Estados Unidos. El cuarto lugar es ocupado por productos procesados (aceite de oliva, jugo de uva, pasas de uva, vino, jugos de manzana, de pera, de naranja y dulce de naranja) con un mercado importante en la Unión Europea aunque en este rubro comienza a adquirir mayor importancia la demanda proveniente de los Estados Unidos que es el mercado exclusivo del aceite de oliva y los jugos de uva y pera. También se han registrado exportaciones crecientes de hierbas aromáticas, yerba mate y fibra de algodón.
Las exportaciones de productos orgánicos se circunscriben fundamentalmente a carne vacuna y miel, con exclusividad a la Unión europea (Bélgica, Italia, Suiza y Holanda).

En lo que respecta al mercado local,  los productos orgánicos se comercializan en pequeños locales y ferias, que se realizan semanal o mensualmente en las diferentes ciudades y pueblos del país, porque así se les facilita a los productores la venta directa, sin intermediarios, a los consumidores. Esta modalidad permite llegar a los consumidores con precios no demasiado costosos. Aunque no hay que dejar de tener en cuenta que los costos sí lo son, por el valor de la certificación y la mayor cantidad de mano de obra que un alimento orgánico requiere. Una buena forma de empezar a cuidar lo que comemos, es tener nuestra propia huerta, leíste la nota que publicamos hace un par de semanas:  http://blog.mercadotrajano.com/huerta-en-casa-animate-a-tener-la-tuya/

Frutas

Si te informas, podés conseguir semillas más naturales y cuidarla sin pesticidas. Todos podemos aportar para lograr pequeños grandes cambios!! Desde acá, te seguiremos informando y dando herramientas para que así sea.

compromois mt

Escrito por

@FlorCantor

Comenta esta publicación

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *