Cómo cultivar rúcula
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Cómo cultivar rúcula

Rúcula, una moda que se instaló 

Desde hace unos años la rúcula está de moda y los paladares gourmet reclaman por ella, distinguiéndola de la sencilla lechuga, la radicheta o cualquier otra hortaliza de hoja.

La rúcula es uno de los grandes símbolos de la cocina de autor, la verdura fashion del milenio, protagonista indiscutida de todo aquél que se asuma como conocedor de los sabores y los aromas.

Por eso no puede faltar en tu mesa de cultivo. Si eres sibarita o si estás experimentando… ¡a cultivar rúcula!

Historia 

Conocida también como oruga, eruga, jamarguillo, arugula o rocket, la rúcula es una hierba anual que pertenece a la familia Brasicaceae o Crucíferas y su nombre científico es Eruca vesicaria Cavanilles. Es originaria del sur de Europa y de Asia occidental, y se trata de un cultivo que crece en forma silvestre en los márgenes de los caminos de algunas regiones mediterráneas así como en el norte de África y el oeste asiático aunque también ha cruzado el charco llegando a Norteamérica.

La siembra

La rúcula necesita de la exposición solar para crecer así es que debes colocar tus plantas en un lugar soleado aunque hay que tener en cuenta que el exceso de sol produce un sabor demasiado amargo en sus hojas. Por eso, lo mejor será sembrar en primavera.

En cuanto al clima, lo ideal es cultivar rúcula en zonas con climas cálidos pero temperaturas suaves, típicas del Mediterráneo. Por otra parte, tolera un frío de hasta -10 grados centígrados aunque si el termómetro baja más, la planta no se desarrollará.

La rúcula se adapta a todo tipo de suelos aunque prefiere aquéllos que son calcáreos, permeables, ricos en materia orgánica y bien drenados.

La siembra debe realizarse de marzo a octubre plantando las semillas a una distancia de entre 15 y 30 cm. La germinación se producirá entre los 10 y los 14 días siempre y cuando el suelo esté húmedo y abonado.

El riego

Se recomienda realizar un riego regular para así conservar la humedad típica de la primavera y el otoño mediterráneo.

Plagas y enfermedades

Si las plantas se cultivan a poca distancia entre la rúcula puede sufrir el ataque de roya y oídio, dos enfermedades provocadas por diferentes tipos de hongos. También son proclives a tener pulgones. Por otra parte, si no se las cultiva cerca de otras plantas de la misma familia son resistentes a las enfermedades provocadas por hongos o parásitos típicos de las Crucíferas.

La poda

Para mejores resultados, se recomienda escardar y remover el terreno para entonces airearlos. Además, hay que eliminar las malezas.

La cosecha

La parte que se cosecha es la hoja y debe recolectarse antes de que se desarrolle el tallo floral pues entonces tienen mejor sabor. La fecha para cosechar es a mediados del verano cuando se cultiva en primavera o bien a mediados de noviembre si se cultiva a comienzos del otoño.

¿Cómo hacerlo? El proceso consiste en cortar las hojas a nivel del suelo y es posible realizar entre 5 y 7 cortes al año.

Cuidados imprescindibles

Para tener hermosas plantas de rúcula puedes prestar atención a los siguientes consejos:

– Evita cultivar rúcula con rábanos, coles o nabos u otras plantas de la misma familia. Mira la tabla de compatibilidades.

– Intenta cultivar rúcula con berenjenas, tomates y pimientos.

– Si quieres, puedes añadir las flores en ensaladas.

– Cuando las plantas producen flores, las hojas tienen un sabor más amargo.

La rúcula es la estrella del momento y no puede faltar en tu mesa de cultivo. Menos aún cuando hablamos de una planta sin grandes exigencias. ¿Listo para comenzar a labrar la tierra?

 

 

Fuente: EcoHortum

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