El compost un paso sencillo para lograr un mundo mejor
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El compost un paso sencillo para lograr un mundo mejor

Nos interesa hacer del mundo un lugar mejor y para eso no solo aportamos con nuestros productos sino también con algunas notas, ya te hablamos de Las 4 R que pueden cambiar el mundoY hace poco también te contábamos sobre Como hacer para tener tu propia huerta. Hoy queremos profundizar un poco en eso, para los que ya tienen la suya o quieran hacerla un poco más “profesional” o si se quiere, a conciencia para ellos: hoy les contamos como hacer compost.

Se dice que hacer compost en casa es una de las formas más efectivas de combatir el cambio climático, porque reciclando tus propios residuos disminuís a la mitad tu huella de carbono y los gases del efecto invernadero. Los residuos domésticos  que manejamos en la Argentina, se clasifican entre: secos y húmedos. Los secos son los inorgánicos, o sea, los que reciclan los recuperadores urbanos: papeles, cartones, plásticos, metales y vidrio. Los húmedos son los que acá más interesan, y dentro de los húmedos, los orgánicos, que son los desechos de la cocina y del jardín. Compuestos por elementos vivos que pueden transformarse biológicamente en otra cosa viva: compost, humus (que es  una de las partes del compost;  la parte orgánica reestructurada) y abono o tierra negra bien fértil.

Compostar no es hacer nada nuevo, por el contrario  es una práctica que muchas de nuestras abuelas hicieron tradicionalmente en sus casas y es tan fácil como seguir los pasos de una receta. De hecho, se puede comparar con hacer una lasaña porque sólo requiere apilar y disponer los distintos residuos orgánicos que se generan en una casa, algo así como “los ingredientes”, que, a su vez, se dividen por color.

Hay dos técnicas de compostaje doméstico: el compost a secas y la lombricultura o vermicompost. El primero es la acumulación de tus deshechos orgánicos dispuestos directamente en el jardín (o en la compostera). Los acomodás para que la naturaleza los procese por sí misma. Tu función va a ser revisar la humedad y la aireación. Esto es lo que más se usa en jardines, especialmente porque el mix de tu compost va a contar con pasto cortado. Si vivís en departamento, en cambio, es probable que el cóctel de ingredientes tenga menos desechos de jardinería. Si además le restás espacio, la lombricultura parece ser una mejor opción. ¿De qué se trata? Es un método de compostaje en el que los orgánicos son procesados por lombrices rojas o californianas. Ponés las lombrices en un recipiente a la sombra y les das de comer a diario con tus desechos orgánicos.


Las dos técnicas son adaptables a las preferencias de cada persona, quizá convivir con lombrices no sea lo que más atraiga y, a pesar del poco espacio, se elija el compost tradicional. Un dato a favor de la lombricultura es que los resultados son el doble de rápidos. El fin del proceso termina cuando se procesa el humus, abono o tierra negra. El compost es marrón oscuro, está fresco y tiene el perfume de los bosques. Cuando veas los resultados, te vas a dar cuenta de que tus desechos no son basura y que está en nosotras la responsabilidad de crear una cultura distinta en la que el ciclo no tiene por qué ser aquel círculo vicioso de comprar-tirar sino el círculo virtuoso de comprar-reciclar. El proceso de descomposición dura unos 4 meses, un poco menos si es verano y más si es invierno.

Igualmente hoy vamos a profundizar en el compost. Pero entonces: ¿Cómo empezar? Se puede realizar de distintas maneras: en una pila sobre el pasto o en un pozo en la tierra. También hay composteras, que se airean más fácilmente.

Los pasos a seguir:

  • Disponé y compactá tus orgánicos en una pila de un 1 m2. Esto es importante porque el proceso de descomposición requiere que se  llegue a la temperatura adecuada (un promedio de 45°).
  • No olvides el control de la humedad y el aireado del compost.
  • Superponé en una proporción de 2 a 1 los ingredientes “marrones” y los “verdes”.
  • Evitá los malos olores y los bichos. Un forma de hacerlo es tratando de que no haya elementos verdes a la vista, tapándolos siempre con los marrones.
  • Para compostar en pozo, tenés que hacer lo mismo, pero con agujeros de 50 cm de profundidad para la aireación del cóctel. Para preservar mejor el oxígeno, además, este compost tiene que ser menos compacto que el que se hace en pilas. Como la humedad se conserva más tiempo, tendrás que regarlo menos.

humus

Respecto a los colores se dividen en “verdes”: restos de comida cocida, en cantidades moderadas, Restos de frutas y verduras, con piel incluida, cáscara de nueces, maní y huevo, pan duro, yerba, saquitos de té y filtros de café, pelos de gato o de perro,  servilletas de papel, especias viejas, hojas verdes, pasto y flores). Por otro lado, los  “marrones”: fósforos usados, restos del sacapuntas, cartón y papel de diario triturado,  restos de poda, y hojas secas.  
Para cerrar queremos remarcar que  hay que tener en cuenta que el compost es un organismo vivo y necesita cuidados esenciales, no se tiene que pudrir, tiene que estar bien aireado y no hay que olvidar darlo vuelta periódicamente y nunca poner: vidrios, latas, plástico ni otros artículos contaminantes.

¿Hiciste compost alguna vez?, ¿Te animas a probar? , contanos !! Comentá y compartí, con eso también aportas a un mundo mejor.

compromiso mt

Escrito por

@FlorCantor

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