El pan también está de moda
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El pan también está de moda

Símbolo del alimento por excelencia, los refranes populares lo nombran desde siempre en dichos como: “Ganarse el pan con el sudor de la frente”; “Al pan, pan y al vino, vino”, o “Los niños nacen con un pan bajo el brazo”. Hace unos años las dietas de “moda” lo excluían, hoy  el pan se convierte en un icono “re-versionado”, de este “boom gourmet” que ya les hemos contado.  De esta re-significación son un referente, en Buenos Aires y ya se podría decir en todo el país, los franceses: Bruno y Olivier y su conocido emprendimiento “L´epi”.

Ellos 3

“Ahora el pan es cool”, aparece como título en varias notas que han salido en los últimos años en diferentes medios. Claro que este fenómeno empieza en nuestra capital y se va trasladando lentamente a las ciudades del interior. Las panaderías de barrios porteños más tradicionales, se han modificado, han ido mutando hasta asemejarse a las típicas francesas o neoyorquinas. Donde lo que prevalece es la calidad del producto y su esencia. No más mostradores abarrotados de productos, si no “boutiques de pan”. Todo está acompañado de una imagen que “vende” los productos. Nada librado al azar, el producto siempre aparece ligado a un estilo de diseño,  se inauguraría también una manera “diferente” de exhibir productos en estos, también nuevos, mercados.

Si nos remontamos al pasado, por años el oficio de panadero implicó un conocimiento secreto. En Europa, una cofradía defendía la actividad con permisos gubernamentales hereditarios. Y de gran parte de este boom actual son responsables especialistas europeos como nombrábamos más arriba. Los creadores de “L´épi” que significa: la espiga en francés. Son franceses, con fuerte presencia en los medios, tienen un horno a leña de 1911 y usan masa madre para la elaboración de todos sus panes. Son sus características principales, la producción artesanal y cuidada de cada producto, respetando los procesos e ingredientes. Desembaron en 2005, Olivier Hanocq y Bruno Gillot encontraron en Villa Ortúzar un viejo horno de leña y lo pusieron a funcionar. Los panes duran 3 o 4 días y la gente hace grandes colas para obtener estos pequeños lujos de harina, ya tienen otra sucursal y por lo que parece: van por más!

Por otro lado, trabajando desde hace casi 30 años son parte de esta moda, los miembros de la cadena “Hausbrot”, como dice en su sitio oficial: “la idea básica era realizar a escala mayor una filosofía de vida familiar y ponerla al servicio de la comunidad.  Era necesario lograr una rentabilidad razonable para asegurar continuidad y crecimiento al proyecto”. El producto está confeccionado desde el grano hasta el pan.  Es un concepto integral, una manera de posicionarse frente a la alimentación. Basada en moler el  grano de trigo en molinos de piedra, manteniendo la vitalidad de la harina en la producción de todo lo que hacen. Entonces, lo que se consume tiene vida y, así es una “alimentación verdadera”.

Lo último es el reciente desembarco de “Le Pain Quotidien” llegó al país, esta  cadena belga de panaderías artesanales creada a finales de 1980 por Alain Coumont, la misma se inscribe dentro de esta misma idea del regreso a lo artesanal. Su mentor trabajaba en un restaurante de Bruselas y ofrecía a sus clientes el pan que elaboraba diariamente, dado el éxito y la fuerte demanda por parte de sus clientes, decidió abrir su propio local. Hoy se sigue haciendo el pan igual como en los comienzos: con harina orgánica molida en piedra, sal, agua, amasado y horneado en piedra. Si  buscamos definirlo sería “artesanalmente masivo”, ya que “Le Pain Quotidien” cuenta con más de 170 locales en 17 países.

No hay horarios para su consumo y ya el pan no es solo para acompañar comidas, se convierte es sustento principal de algunas comidas típicas de la dieta mediterránea, como las tan de moda “bruschettas” o protagonista de  los míticos desayunos tardíos llamados “brunch”. Claramente  esta tendencia ya está echando raíces y los “pan lovers”, ¡lo celebramos!

Para concluir les dejamos algunas direcciones de Buenos Aires y unas palabras de Olivier, de L’epi, : “Está llegando lo que tenía que llegar, es lógico lo que está pasando. No es un fenómeno argentino, sino mundial, una vuelta a lo artesanal, el cuidado por una buena alimentación”.

Te dejamos algunas recomendaciones para que puedas salir a catar:

  • L’épi Boulangerie: Rosetti 1769, 4552-6402.

Sitio Web: www.lepi.com.ar

  • Granomadre: La Paz 1757, Martínez, 4836-1373. Soler 4201, Palermo; 4865-6670.

Sitio Web:  www.granomadre.com.ar

  • Le Pain Quotidien: Salguero 3075, 2073-1866. Armenia 1641, 4831-5709.

Sitio Web:  www.lepainquotidien.com.ar

 

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